Archivos para marzo, 2009

Gertrude Moskowitz propone en La dimensión afectiva en el aprendizaje de idiomas ( Arnold, 2000, pág. 210) algunas actividades humanísticas con el fin de fortalecer la autoestima de los alumnos y mejorar el ambiente general de la clase. Escogí probar una de ellas llamada “Lo fuerte que soy”. Se trata de trabajar en grupos de cuatro a cinco personas. Cada participante debe escribir en un papel los nombres de los miembros de su equipo y el suyo. A continuación debe escribir dos cualidades por persona y cuantas se le ocurran para sí mismo. Al cabo de unos cinco minutos o más cada persona lee en voz alta sus propias cualidades y los demás leen las que han escrito para él/ella. La persona a su derecha (o izquierda) va escribiendo en otro papel la lista completa de cualidades. Cuando todos han terminado de leer sus listas, se les entrega el resumen de sus propias cualidades. Después el grupo puede hablar acerca de lo que han escuchado de sus compañeros, ver si algo los ha sorprendido o cuál es la cualidad que valoran más de todas las nombradas. Se espera que este ejercicio mejore el acercamiento y desarrolle la autoestima.
Cuando lo puse en práctica preferí no decir cual era el objetivo principal de la actividad. Pensé que podía trabajar al mismo tiempo el uso de adjetivos positivos y les pedí a los alumnos que enumeraran los que conocieran, yo propuse algunos otros.
Los resultados obtenidos fueron en general satisfactorios, pues claro a quien no le gusta que los demás reconozcan lo positivo de cada uno. Sin embargo, en una de las clases con las que trabajé hubo algunas personas que hicieron listas de cualidades que no correspondían a las personas a las que se las destinaban y la intención era todo menos casual. Al final, me quedó la sensación de que en vez de fomentar un ambiente positivo había logrado precisamente lo contrario; en esos dos grupos específicamente. Tal vez debí haber prohibido el uso de la ironía pero ¿no hubiera sido forzar las actitudes y sentimientos?
En todo caso, no es por esta experiencia que voy a dejar de intentar poner en práctica otras actividades humanísticas (tal vez podría poner algunas condiciones a la que he descrito pero de manera tal que no sea evidente que se pretende provocar reacciones positivas). Lo que me importa es que la gente se sienta bien pues cuando hay buenas vibraciones se trabaja mejor y esto lo aprovechamos todos.

Lo más frecuente luego de terminado el curso, si íbamos a un curso o finalizado el viaje (si queríamos aprender o perfeccionar un idioma en un país de habla extranjera) es que empecemos a olvidar el vocabulario, la conjugación de verbos, a perder la práctica oral.

Felizmente existen maneras de mantener vivo al menos parcialmente el uso de un idioma y aquí enumeraré las que conozco pero estaría contentísima si alguien conoce otras y las comparte conmigo.

Personalmente considero la lectura como el medio más accesible para ello pues vía internet podemos acceder a periódicos , revistas, sitios y blogs en el idioma deseado. Para los usuarios de internet las posibilidades de practicar la lengua son múltiples pues no sólo podemos leer, además es posible participar en foros, blogs, hacer amigos por internet.También es útil ver películas en versión original, mejor si tienen subtítulos en el mismo idioma.

Otra opción es escuchar canciones y esforzarse por comprender las letras. Hacer amigos de habla española, francesa, china, inglesa o de la que sea (y para esto no hay que viajar pues pueden vivir en nuestro país de residencia) no sólo es interesante, cultivar una amistad constituye una real y poderosa motivación para usar un idioma extranjero. Y si no fuera por que viajar es caro y hay que tener el tiempo para ello yo diría que es la alternativa que nos brinda las posibilidades más abundantes e interesantes de hablar y mejorar nuestras habilidades lingüísticas.

Finalmente pienso que lo principal es estar interesado y dispuesto a hacer el esfuerzo de usar nuestros conocimientos en lenguas extranjeras, un idioma más no sólo decora nuestro curriculum, también es fuente de satisfacción personal y nos permite entender otras culturas y ensanchar nuestros horizontes en todos los sentidos.

No lo tenía muy claro. Lo cual no es extraño, sólo he ido una vez a esa clase porque precisamente trabajo ese día y a la hora del curso de lingüística. Sabía que tenía que grabar a no nativos y probar algo con eso. Vaya, parece fácil pero no lo es. Nunca lo había hecho, me refiero a grabar a otras personas. Felizmente el grupo con el que decidí trabajar es un grupo de chicos muy simpáticos y colaboraron conmigo. Con el material recolectado se podían hacer varias cosas:analizar la colaboración entre alumnos, analizar los tipos de errores que se presentaban y hacer hipótesis sobre sus causas, estudiar la interlengua de los alumnos, si yo hubiera participado tambien hubiera podido analizar mis intervenciones y mi manera de corregir los errores o evaluar el comportamiento de la clase en general (yo incluida). Ahora sé que había muchas posibilidades pero en esos días tenía ante todo el apremio por hacer un trabajo y entregarlo. Opté por las dos primeras alternativas: analizar los tipos de errores que se presentaban y hacer hipótesis sobre sus causas. De haber tenido más tiempo creo que mi trabajo habría sido más completo y específico, me pusieron 14 que sin ser una mala nota tampoco es una muy buena nota.

Pienso que la grabación en clase puede ser una valiosa herramienta para observar lo que pasa y cómo pasa en clase. Lo mejor es tener muy claros los objetivos de la grabación, también es importante que todos se sientan cómodos. Un inconveniente puede ser el tiempo que toma hacer las transcripciones y más aún si se quieren usar convenciones de transcripción pero si es para uso personal una transcripción simple puede ser suficiente. Admito también que el hecho de tener un aparato que registra lo que hacemos me cohibe un poco (no creo ser la única). Es posible que vuelva a grabar alguna clase incluyéndome pues la información obtenida así puede ayudarme a ver de manera más objetiva el funcionamiento de la clase.

En todo caso me siento afortunada por contar con alumnos de tan buena disposición para trabajar, espíritu de iniciativa y buen humor.

img_24808El asunto es que había dos personas que debían exponer, en realidad una pero como uno de ellos no lo había hecho la semana anterior preferí que lo hicieran ambos de una vez.

El primer tema, trataba sobre la magia y el ilusionismo. El expositor hizo una breve demostración de un acto de ilusionismo que todos podíamos hacer. De hecho la clase anterior ya había practicado un poco su truco. El segundo tema era el origami. El expositor, que era un experto en este arte trajo algunas de sus obras: un elefante, una flor, una rana, un cisne y una mariposa. Mientras nos hablaba de la historia y la significación de esta técnica, los demás observabamos con gran interés las figuritas. Al final, y a pedido del público, nos hizo una demostración práctica de cómo hacer una mariposa. Me hubiera encantado que lo hiciese en español, todos seguimos sus instrucciones e hicimos nuestras respectivas mariposas. Es muy relajante comentaron todos.

Pienso que hacer una figura sencilla en origami sería una buena idea para explotar el uso del imperativo: dobla el papel por la mitad, ahora marca bien los bordes, coge ambas esquinas…en todo caso espero que de hacer alguna vez algo así en clase, el origami tenga las mismas propiedades relajantes y lo suficientemente motivadoras con otras personas…