Oxfam

img_2426Cerca de mi casa hay dos tiendas Oxfam. Yo no conocía nada acerca de ellos hasta que una amiga me habló de sus productos y de la organización en sí. Bajo el nombre de Oxfam se agrupa un conglomerado de organizaciones no gubernamentales que trabajan tanto en el campo humanitario como en el político y económico. El principal objetivo de Oxfam es conseguir un mundo más justo y sin pobreza; para lograrlo Oxfam promueve una serie de campañas que buscan concienciar a la población para hacerla participar en su combate contra la desigualdad y actuar en la búsqueda de un desarrollo sostenible.

A pesar de no ser una militante activa de sus ideales sí simpatizo mucho con ellos. Suelo comprar (sobre todo comestibles) en sus tiendas. También soy conciente de que todo lo que hacemos tiene una repercusión en el medio ambiente y en la economía en general, sin embargo reconozco que me falta muchísimo para considerarme una consumidora responsable.

Y ¿a qué viene todo esto?, sucede que en dos ocasiones hicimos (con diferentes grupos) un pequeño agasajo por el fin de curso y llevé algunas cosas de Oxfam (sin ánimo proselitista pues los productos son ricos no sólo equitativos). Uno de mis alumnos (sin ninguna mala intención, yo lo sé bien) observó que el transporte de los ingredientes debía ser carísimo. El mensaje era que lo que estábamos comiendo era falsamente justo/equitativo y responsable.

Sinceramente no supe darle una buena respuesta pues no tenía la información adecuada pero ahora sí la tengo pues me dí el trabajo de buscar en el sitio de made in dignity y ví que en un artículo explican las implicancias del problema y que dejan en claro que ellos escogen los medios de transporte menos contaminantes posibles. Como además la semana pasada estuve preparando los exámenes finales para mis alumnos y buscaba un texto relacionado con los temas de desarrollo sostenible, para que expresan una opinión personal, estos sitios de Oxfam y los de sus organizaciones afiliadas me parecieron muy interesantes. Al final escogí uno del sitio prix tout compris pues lo encontré directo, aplicable a una mayoría de gente y por su estilo provocador, propicio a generar reacciones. Obviamente previa traducción.

En la página de Oxfam en España también hay muchos documentos comprometidos, de actualidad, trabajables, en español (traducción ahorrada) y bastante didacticos. De hecho hay unos interesantísimos que voy a explorar en estos días (me ha gustado mucho esta sección en especial).

Y bueno, como me pasa a menudo, la curiosidad propia y ajena (la de mis alumnos) me hace descubrir cosas y puntos de vista nuevos. ¡A veces es bueno que sean tan preguntones, contestarios y curiosos!

El arte de decir cosas bonitas

Algunos de mis alumnos me han pedido que les lleve una colección de piropos para trabajarlos en clase. Explicación: la clase está compuesta de chicos (no hay chicas en esa clase) con edades entre 20 a 21 años. La primera vez que me lo pidieron no les hice caso, la segunda, me dí cuenta de que sí era importante para ellos. Es que las cosas importantes son increíblemente relativas según el sexo, la edad, las circunstancias profesionales o estudiantiles.

Ya que son son principiantes, los obstáculos que veo para trabajar con este tipo de frase son: la complejidad de vocabulario, el sentido a veces metafórico de los piropos y el uso de modos aún nuevos para ellos como el condicional y el subjuntivo. Pero estos contras pueden ser pros dependiendo de la motivación que tengan para entenderlos y aprenderselos. En este sitio encontré una gran cantidad de piropos, luego de hacer una selección me quedé con una lista de veintitrés.

Encontré además, en uno de esos clásicos libritos bilingües para viajes, una sección dedicada a citas y encuentros con el sexo opuesto que incluyen la traducción y la pronunciación aproximada. Creo que podemos revisar las frases y el vocabulario para que sepan también que es lo que se dice en esas ocasiones acompañando a los piropos. Como también estamos trabajando también frases, verbos y adverbios de lugar para pedir direcciones y darlas, se me ocurre que podemos intentar crear diálogos que se dan entre dos personas que quieren conocerse. El detalle sería usar todos estos elementos: los piropos, las frases para romper el hielo y conocerse rematando con una invitación a un restaurante, cine, museo.

Adjetivos positivos y algo más (2)

Quiero completar la entrada anterior con información acerca del tipo de alumno al que se puede aplicar esta actividad. Creo que es posible hacerlo con todos. Para los principiantes puede ser el descubrimiento de nuevo vocabulario, en grupos de intermedios y avanzados se pueden proponer adjetivos de un registro más culto o aclarar los usos y los contextos de los adjetivos positivos cuando no están del todo claros. Otra utilidad del ejercicio o actividad  sería explicar que algunos adjetivos tienen que usarse con el verbo ser y otros con el verbo estar. Además podemos incluir maneras de hacer bien las cosas o puntos favorables de la personalidad que no entran en la categoría de adjetivos pero que expresan cualidades por ejemplo:

  • Soy buena en actividades manuales.
  • Soy un excelente cocinero.
  • Se me dan muy bien las matemáticas.
  • Tengo una gran resistencia a la presión o al estrés.

Moskowitz aclara que esta actividad es adecuada para un grupo cuyos integrantes se conozcan bien o al menos un poco.